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Fundas para sofás con formas especiales

Fundas para sofás con formas especiales

Cuando se tiene un sofá convencional es muy sencillo encontrar unas fundas para sofás que se adapten y que además sean baratas. Normalmente, las fundas adaptables tienen dos o tres medidas diferentes y dentro de estas se pueden encajar la mayoría de modelos más vendidos del mercado.

Pero en ocasiones el sofá que se ha adquirido no entra dentro de estas medidas convencionales y tiene algunas características que lo hacen diferente. Pero esto no quiere decir que haya que comprar una carísima funda a medida. Por suerte, existen soluciones económicas para prácticamente todos los casos, pudiendo optar por los diferentes estilos de fundas del mercado.

A continuación vamos a hablar de los tipos de sofás con formas especiales más habituales, pero podemos encontrarnos con casos muy personales para los cuales siempre podremos encontrar alguna solución que se adapte.

Los sillones con orejeras

Los sillones con orejeras son uno de los casos más comunes a la hora de querer encontrar una funda que encaje. Pero estos sillones son tan habituales que ya se fabrican fundas adaptables que encajan perfectamente en esta peculiar forma.

Algunos sillones con orejeras lo ponen todavía más complicado ya que cuentan con reposapiés reclinables. Se trata de los típicos sofás de descanso que se pueden ver en muchos hogares y en los cuales el reposapiés se eleva cuando se reclina el sillón.

Para este tipo de sillones existen dos modelos de fundas para sofás. Uno que se adapta a todo el sofá, cubriendo el reposapiés. De este modo, cuando el sillón está recto, la tela está un poco arrugada en la zona del reposapiés y cuando se reclina, la tela se estira y se adapta a la altura que pueda coger el sofá.

Otro modelo es el que presenta una funda para el sillón como si este no tuviera reposapiés y trae a mayores una pequeña funda elástica para este. El mecanismo estaría al aire, pero eso no es nada malo ya que en muchos sillones de este tipo el mecanismo es visible de serie.

Normalmente, las fundas para este tipo de sillones tienen al menos dos piezas, al margen del reposapiés. Una que cubre el respaldo, los posabrazos y los pies del sofá y otra para el asiento. De este modo se evita que la funda se mueva mucho. Sin embargo, existen modelos que cubren el sofá por completo y se ajustan al asiento. Estos modelos se recomiendan cuando no es posible encontrar una funda de dos piezas que encaje en el cojín del asiento.

Los sofás con medidas especiales

Cuando hablamos de sofás con medidas especiales nos referimos a modelos que están hechos a medida para un hueco determinado. O a aquellos que escapan de las medidas más habituales del mercado, como las grandes rinconeras o los sofás en forma de U.

También podríamos incluir en este tipo de sofás aquellos modulares que están formados por asientos independientes que, si bien están unidos entre sí, se pueden separar y colocar como más guste.

En estos casos es complicado poder contar en el mercado con una funda adaptable que no sea hecha a medida. Por eso se suele recurrir a las fundas que cubren el respaldo y el asiento sin llegar a tapar por completo la tapicería del sofá.

Esta moderna versión de los paños que hacían nuestras abuelas para evitar el desgaste de la tela en los puntos en los que había un mayor roce, hacen que no solo cambie totalmente el aspecto del sofá, sino que este sea mucho más moderno y quede totalmente protegido independientemente de su forma.

Este tipo de fundas también se pueden utilizar en los sofás convencionales si nos gusta más este sistema que el de fundas que cubran el mueble en su totalidad.

Los chaise longue

Las fundas sofas chaise longue son hoy en día totalmente imprescindibles en cualquier catálogo. El motivo es obvio, este tipo de sofás son los favoritos en las salas de estar de la mayoría de los hogares.

Permiten poder sentarse y estirar las piernas, sin tener que acostarse o recostarse. Una postura que facilita descansar las piernas y también la relajación. Y todo manteniendo la tele de frente, por lo que la comodidad es total.

Las fundas para chaise longue ajustables suelen ser de dos piezas, una para la parte del chaise longue y otra para el resto del sofá. Pero muy a menudo se utilizan las fundas no ajustables, como las que hemos visto en el punto anterior.

Para este tipo de sofás también se utilizan con frecuencia las colchas y pañuelos especialmente diseñados para ejercer como fundas. Dado que se adaptan muy bien a cualquier forma y tamaño, solo hay que dejarlos caer con cierta gracia y combinar un par de colores para conseguir el mejor resultado posible según la decoración de cada habitación.

Fundas de sofá, resuelve todas tus dudas

Fundas de sofá, resuelve todas tus dudas

Si estás pensando en colocar una funda en tu sofá seguro que te surgen infinidad de dudas antes de dar el paso. Por eso, hemos querido recoger para vosotrs las preguntas más frecuentes que la gente suele hacerse y las hemos contestado esperando que de esta manera todo quede claro y os ayude a dar el paso.

Creemos que, realmente, las fundas de sofá solo ofrecen ventajas y son una buena manera de dar una segunda vida a un sofá viejo o de proteger uno nuevo para que su tapicería continúe intacta durante muchos años.

Aquí va nuestra selección de preguntas y respuestas sobre las fundas de sofá y sus características más importantes.

¿Las fundas son fáciles de poner?

Las fundas para sofá son muy fáciles de poner independientemente del modelo. Cada tipo está pensado para satisfacer una necesidad diferente y vienen en diversos tamaños para que siempre sea fácil encontrar la que hace falta. Existen modelos para sillones orejeros, descanso y para todas las medidas. Incluso para los diseños más modernos, como es el caso de los sofás con chaise longue.

Algunas fundas los cubren por completo, pero se adaptan muy bien porque son elásticas y cogen la forma del mueble. En estos casos solo hay que encajarla en uno de los lados y estirarla hacia el otro, de modo que cubra el sofá como si se le pusiera encima un protector. A continuación se va adaptando con las manos fácilmente para que coja la forma.

Otras fundas solo cubren el respaldo y el asiento, dejando parte de la tapicería al aire. Este tipo de modelos son perfectos para sofás con formas especiales para los cuales es complicado encontrar una funda a la medida. Son las más sencillas de poner, ya que solo hay que extenderlas en la zona.

También hay fundas de tela no elástica que se ponen sobre el sofá y se ajustan con diferentes sistemas, como por ejemplo lazos. Son las más indicadas cuando el sofá tiene mucha forma, ya que de este modo cae sobre el mismo con más naturalidad.

Por último, existen sistemas de fundas que cubren por un lado el armazón del sofá y por otro los asientos. De esta manera se adaptan todavía más a la forma del sofá. Son también muy fáciles de colocar y se utilizan principalmente para sillones, por lo que solo hay que poner la funda como si fuera una elástica normal y a continuación cubrir el cojín del asiento y colocarlo.

¿Pueden lavarse con frecuencia?

Uno de los motivos para usar fundas de sofá es poder tener la libertad de lavarlas tantas veces como sea necesario, así que la respuesta es que sí pueden lavarse con frecuencia.

En hogares en los que hay niños que juegan o meriendan en el sofá o mascotas que acostumbran a tumbarse sobre el mismo se aconseja tener dos juegos de fundas. De este modo, mientras uno se lava se puede colocar el otro. Se evita así que el sofá quede sin funda mientras se lavan y secan. Así, si el sofá es nuevo no se manchará, lo que hará mucho más complicado limpiar la tapicería.

Al comprar dos juegos diferentes se puede optar por el mismo modelo para que la sala se vea siempre igual o por dos modelos diferentes para combinar diferentes tonos y que cambie el aspecto del sofá.

Los lavados frecuentes son la mejor manera de garantizar la higiene cuando hay animales, ya que estos no solo dejan pelo o pueden manchar, sino que también dejan su olor. Así, el sofá siempre estará limpio, desinfectado y con un aroma fresco y agradable que percibirán todos los que se sienten en el mismo.

¿Puedo usarlas sobre cualquier material?

Sí, las fundas de sofá están pensadas para poner sobre cualquier tipo de tela. No importa si el sofá es de polipiel o si es de microfibras. Tampoco si es de los clásicos de tela de toda la vida. Incluso si la tela está estropeada o la polipiel está rota, las fundas se pueden colocar y el sofá se verá totalmente nuevo.

En caso de que se trate de tejidos estropeados se recomienda poner fundas enteras, de las que cubren por completo todo el sofá no dejando al descubierto nada de la tapicería. Así no hay riesgo de que se pueda ver un área deteriorada que pueda hacer un efecto feo en general.

No importa el material del que estén hechas las fundas, ya que no hay posibilidad de que sean incompatibles. Si las fundas son las adecuadas para el modelo de sofá se ajustarán con facilidad y el resultado será estéticamente muy bueno. Esto sin descartar que ciertos materiales como la polipiel puedan resultar un poco más resbaladizos y sea necesario colocar la funda más a menudo para que se vea impecable.

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