Seleccionar página
Prepara tu salón para las reuniones navideñas

Prepara tu salón para las reuniones navideñas

¿Te ha tocado en suerte ser anfitrión de alguna de las comidas o cenas que tendrán lugar en las próximas fiestas navideñas? Si es así, te damos la enhorabuena. Sí, no lo decimos con ironía, enhorabuena porque tendrás la ocasión de lucirte ante tus invitados con un precioso salón con un toque muy festivo y acogedor.

Y para que lo consigas te ayudamos con nuestra selección de fundas para sofás, sillas y mucho más que te harán más fácil sobrellevar estas fiestas, quedar muy bien y no estar con los nervios de punta durante toda la celebración.

¿Por qué poner fundas a tus sofás?

Quizás acabas de comprar tus sofás hace poco tiempo y estés pensando que es una fantástica ocasión para lucirlos. Pero, ¿has pensado en los niños? ¿O en los canapés que se sirven antes de la cena y que la gente se lleva a cualquier rincón del salón?

No se trata de estar poniendo normas a los invitados, sino de que todo el mundo se sienta cómodo, incluidos los dueños de la casa. Con las fundas, los sofás estarán totalmente protegidos y no pasará nada si caen restos de comida o si resulta que a alguien se le derraman por accidente unas gotas de vino tinto.

En nuestra sección de fundas para sofá puedes encontrar modelos para todos los gustos. El modelo básico nos parece perfecto porque cubre totalmente el sofá dándole la máxima protección. Además, sus tonos elegantes combinarán perfectamente con tu decoración y no desmerecerán en nada el resultado final de la decoración.

Alfombras ¿sí o no?

Si va a haber muchas personas es normal dudar en si se dejan o no puestas las alfombras ya que seguro que acaban cayendo sobre ellas todo tipo de restos y, además, se van a pasear una buena cantidad de zapatos.

La respuesta correcta dependerá del tipo de suelo que se tenga. Si tu suelo es cerámico, no lo dudes, elimina las alfombras y te ahorrarás tener que ir al tinte. Pero si tienes suelo de madera te resultará más barato llevarlas a lavar una vez que acaben las fiestas, en caso de ser necesario, que reparar el suelo de madera si este acaba dañado.

En cualquier caso, en estas fechas no son adecuadas las llamadas zapatillas de cortesía que se han puesto de moda en algunos ambientes ya que la gente acude especialmente arreglada para la cena y con sus mejores galas y tener que desprenderse de los zapatos para ponerse unas pantuflas no va a ser bien recibido por la mayoría. Y no les faltaría razón.

Fundas para sillas

Si tienes una bonita mesa de comedor con sillas a juego es posible que sea extensible y de para doce, quince o más personas. Pero quizás solo cuentas con seis o con ocho sillas, lo normal en un hogar.

En estos casos lo habitual es que se traigan las sillas de la cocina o se pidan prestadas unas sillas de comedor a un vecino o a un familiar cercano. Pero no queda bonito ver una mesa con sillas desparejadas.

Las fundas integrales para sillas pueden arreglar bastante bien esta situación ya que ayudan a ganar uniformidad. Si bien es cierto que las sillas pueden no tener exactamente la misma forma o altura, al tener todas idénticas fundas no llamarán tanto la atención y quedarán muy elegantes.

Puedes adornar las fundas con lazos rojos navideños o con espumillones. Quedarán perfectas y tus invitados se quedarán sorprendidos por la elegancia y originalidad de este truco que te ayudará a dar la mejor imagen para tu salón.

Otros pequeños trucos

Si tienes un armario en el pasillo líbralo para que todo el mundo pueda colgar sus abrigos y bolsos. Si no lo tienes o no puedes librarlo habilita un espacio en la habitación de invitados, incluso encima de la cama. Así evitarás que todo el mundo tenga el abrigo colgado de la silla o se ocupen los sofás con estas prendas y no haya espacio para que todo el mundo se siente.

Puedes librar una mesa auxiliar en el salón para que las mujeres puedan dejar sus bolsos y carteras y así, tenerlos a mano cada vez que necesiten coger algo sin tener que ir a la habitación.

Ten cuidado con las decoraciones estilo árbol navideño gigante. Pueden ser espectaculares y dar mucho ambiente, pero si va a haber muchas personas en el salón quizás ocupen demasiado espacio. Decora pero sin recargar y de manera que todo el mundo pueda moverse con libertad.

Cuando recibas a gente que es la primera vez que están en la casa muéstrales dónde está el baño, así te evitarás tener que levantarte varias veces a acompañarlos cada vez que lo necesiten. Recuerda que no es necesario enseñar toda la casa, pero sí las habitaciones que van a utilizar.

Y, sobre todo, preocuparos por disfrutar las fiestas junto a los vuestros.

¡Felices fiestas!

No tires tus sillones, renuévalos

No tires tus sillones, renuévalos

Las fundas para sillones son toda una oportunidad para dar una nueva vida, incluso una mucho mejor y más moderna, a esos sillones que creías que tendrías que tirar. Las  hay para todo tipo de sillones y sofás, con todas las formas y con diferentes formas de colocación, desde las integrales hasta las que no cubren totalmente la tapicería.

Solo hay una condición para que tu sofá pueda tener esta segunda oportunidad y es que el armazón y la espuma estén en buenas condiciones. Comprobarás que a menudo, en muebles de buena calidad, esto no se daña fácilmente y que es la tapicería lo que demuestra el uso y la edad del sofá, el cuál continúa siendo cómodo como el primer día.

Te ponemos varios ejemplos de sillones que tiene derecho a una segunda oportunidad y que, tal como nos confirman los clientes que ya han confiado en nosotros, vale la pena dársela tanto por dinero como por seguir disfrutando el asiento favorito de cada uno.

Sillones que han pasado de moda

Es uno de los ejemplos más comunes. El típico sillón que nos ha acompañado durante muchos años y que cuando lo compramos era lo más de lo más, tan moderno y tan llamativo. Pero que precisamente por ser un mueble tan de tendencia se ha quedado desfasado bastante rápido.

Una funda discreta, con un color agradable que combine con el resto de la sala, permitirá seguir disfrutando de esos ratos de lectura y de relax que siempre te han encantado sin tener que ver como tus invitados lo miran con cara de horror cada vez que entran.

Sillones que han sufrido algún accidente

A veces, no se trata de que los sillones estén viejos sino que han sufrido un deterioro debido a un accidente. Una copa de vino que se ha derramado y que ha sido imposible de limpiar, un roce que ha quedado marcado y que no se recupera con nada o quizás un roto porque se ha enganchado con algo que ha rajado la tapicería dejando al descubierto la espuma.

Un tapicero es sin duda una opción cara, pero siempre puedes coserlo con el máximo de cuidado o incluso colocar un parche para evitar que el roto avance  y cubrirlo con una funda para que no se pueda ver el problema.

Sillones que han superado una infancia

La apariencia avejentada no tiene por qué deberse a varias décadas de uso, cuatro o cinco años de la infancia de un niño pueden dejar sobre la tapicería huellas mucho peores que el tiempo. Manchas sin identificar, líneas de rotulador o incluso huellas de cosas que aparecieron pegadas y que acabaron con el color de la tela son algunas de las consecuencias de esta etapa de la vida.

Una funda nueva hará que el sofá aguante mucho tiempo más e incluso se atreva con ese hermanito que, finalmente, os habéis animado a darle al pequeño de la casa.

Sillones que, simplemente, ya no encajan

En estos casos no es que el sillón esté en mal estado. De hecho, seguramente se vea todavía más que bien. Pero elegiste un color que iba muy bien con tu antigua sala, pero ahora que has decido cambiar de estilo, ya no encaja. ¿Vas a renunciar a cambiar toda la sala o vas a condicionar el cambio al sofá? Sería absurdo hacer eso.

Solo tendrás que escoger una funda del color adecuado y, nuevamente, el sofá encajará de miedo con el resto de la decoración, pudiendo decorar tal y como te gusta sin ningún tipo de condicionante y sin tener que renuncia a tu sofá favorito.

Sillones heredados para tu primer nidito

Cuando montas tu primera casa te hace mucha ilusión, pero el dinero no suele ser mucho y raramente da para todo. Por eso, toda ayuda es bien recibida incluidos los muebles que estén en buen uso. Y si es ese sofá que todavía es cómodo y está bien pero que está pasado de moda o un poco viejo, pues no pasa nada.

Solo hay que ponerle una funda y listo para vivir cientos de tardes estupendas ya sea a solas o con los amigos.

Sillones nuevos que quieres conservar

Por supuesto, los sillones viejos no son los únicos que pueden necesitar de una funda. Un sofá nuevo también puede necesitarla, en especial si en la casa hay niños o mascotas. Así, te evitarás disgustos y además podrás lavar la funda tantas veces como quieras para que el sofá se vea siempre limpio y tenga el mejor olor.

Escoge el sofá que más te guste por su comodidad y por ser robusto y no te preocupes de nada más. Con la funda estará perfecto desde el primer día hasta el último y si en algún momento quieres lucir tapicería, solo tendrás que quitar la funda y se verá impoluto.