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Los mejores materiales para las fundas en verano

Los mejores materiales para las fundas en verano

Hay fundas para sofás que son más adecuadas para el verano. Esto es así porque los materiales naturales resultan mucho más transpirables y, por tanto, proporcionan un mayor confort a la hora de sentarse, sobre todo si se va a estar un largo rato en el sofá.

  • El algodón es el material estrella para las fundas de verano. Es transpirable, ofrece mucha suavidad y absorbe muy bien el sudor, por lo que no importa que haga calor, siempre se estará a gusto sobre una funda de este material.
  • El lino es también muy fresco. Ofrece una sensación muy cómoda y dado el grosor de este tipo de telas resulta muy práctico para proteger el sofá. Sin embargo, se trata de un material caro y por eso es raro encontrar fundas de este material. Otros inconvenientes es que es delicado, exige mucha plancha y no se puede secar en la secadora.
  • Los tejidos sintéticos son los menos recomendables, sobre todo aquellos derivados del plástico. No solo no son transpirables, sino que dan mucho más calor por lo que resultan incómodos para quienes están sentados en ellos.

La excepción a esta regla está en el poliéster, que actualmente cumple con las mejores condiciones de comodidad. No obstante, para garantizar que va a dar un buen resultado, el poliéster debe de estar mezclado con el algodón y a poder ser mitad y mitad.

Por supuesto, vamos a dejar a un lado todos aquellos tejidos que, aunque estén fabricados con un alto porcentaje de algodón, están pensados para tiempos más fríos: el terciopelo, la pana o los tejidos con pelo sintético no son adecuados para el verano porque dan calor. Sin embargo, en invierno se agradecen mucho por su suavidad y su calidez.

Vamos a ver qué fundas podrían ser las más recomendables en los tipos de funda universal y práctica, que son los más vendidos.

Fundas universales

Las fundas universales tienen que estirar lo suficiente para poder encajar en los diferentes modelos de sofá. Por eso, no pueden ser de algodón 100%, lo que sería sin duda el material más fresco de cara al verano. Por eso, lo que debemos de buscar es la composición que aporte un mayor porcentaje de este tejido.

El modelo Basic Eysa Ulises tiene un porcentaje del 45% de algodón, un 50% de poliéster y un 5% de elastán, una fantástica proporción para una funda de verano. Además, está disponible en una gran cantidad de colores, por lo que es muy sencillo encontrar una que encaje en la habitación en la que se vaya a colocar.

En este tipo de fundas para verano lo mejor es escapar de aquellas que tengan en su composición demasiado tejido acrílico ya que este puede hacer que la tela no sea muy transpirable y resulte ligeramente incómoda. El poliester, por lo general, tiene un tacto muy suave y dados los avances en materiales sintéticos, podemos decir que han conseguido un alto grado de transpiración.

Al igual que ocurre con las sábanas, el hecho de que haya más o menos mitad de poliéster y mitad de algodón ayuda a que la funda sea fresca, transpirable, suave y además no se arrugue excesivamente con los lavados.

Lógicamente, las fundas para el sofá se van a lavar a menudo. Al tener esta proporción lo normal es que al estirar la funda para colocarla la tela ya quede suficientemente tensa y no sea necesario plancharla para que quede bien, sobre todo si se lava en agua fría, que normalmente es lo que se va a hacer.

Fundas prácticas

Las fundas prácticas no tienen que adaptarse a la forma del sofá, sino que caen por encima del mismo dejando ver parte de la tapicería. Al no cubrirlo por completo y no tener que acomodarse a la forma del mismo no necesitan componentes elásticos, pudiendo ser cien por cien de algodón. Esto las convierte en las fundas más frescas y más recomendables para el verano, como el modelo Eysa Bianca, que es algodón en su totalidad, garantizando el máximo de frescor.

Este tipo de fundas son muy recomendables siempre y cuando no importe que se vea el tapizado original del sofá, no valiendo para aquellos muebles que están muy gastados o que tienen un tapizado demasiado anticuado que no encajaría en absoluto con el estilo de la habitación.

Este modelo es además blanco, solo está disponible en este color. El blanco es un tono muy adecuado para el verano porque transmite frescor y da mucha luz a la habitación. Aunque es un tono que se mancha con facilidad, las fundas se pueden lavar tantas veces como sea necesario y además, este modelo soporta la secadora, por lo que en cuestión de unas pocas horas la funda estará de vuelta al sofá como nueva y sin dar demasiado trabajo.

Cómo crear un área de descanso en el dormitorio principal

Cómo crear un área de descanso en el dormitorio principal

Las fundas para sillones pueden tener usos muy diferentes. Uno de los más habituales es el de conseguir que un sillón que había estado siempre en una habitación ahora encaje en otra y se acople a la decoración de la misma sin tener que invertir una gran cantidad de dinero en un nuevo tapizado.

Precisamente, esto es algo que vamos a sugerir en este artículo, usar un sillón que ya no tiene utilidad en una habitación determinada o que hemos traído de otra casa, para crear un pequeño espacio de descanso en el dormitorio principal. Un rincón en el que podremos hacer muchas cosas y que una vez que comencemos a disfrutar se nos hará tan imprescindible que no entenderemos cómo podíamos vivir sin él hasta el momento.

¿A qué nos referimos con un área de descanso en el dormitorio?

Lógicamente, el dormitorio en sí mismo es un área de descanso. Es el lugar en el que dormimos y es es la forma más básica de descanso y recuperación de fuerzas. Pero durante el día, hay momentos en los que nos gustaría poder descansar sin tener que estar en cama. Por eso, contar en la habitación con un sillón y un pequeño rincón para pasar momentos de relax es tan importante.

No hace falta un gran espacio para crear un área de descanso en el dormitorio, aunque si tenemos una habitación grande podremos crear verdaderas maravillas. Pero, como vamos a ver, hay soluciones para habitaciones de todos los tamaños y todo el mundo puede tener su rincón especial por pocos metros cuadrados que haya en el dormitorio.

¿Para qué puedes emplear esa área de descanso?

Todos necesitamos algún momento para estar solos, para disfrutar de la lectura, de la música que nos gusta, practicar la meditación o ver un poco la tele sin nadie más alrededor. Cuando se vive en un apartamento pequeño esto es difícil de conseguir porque siempre hay alguien cerca. Si se tienen niños, la intimidad es todo un lujo para la pareja, para cuánto más para uno solo.

Pero incluso cuando se vive en pareja, a veces la casa solo tiene la sala de estar y el dormitorio y hay que buscar un área para que uno de los dos pueda pasar un rato a solas con sus cosas. Crear un área de descanso en el dormitorio para hacer este tipo de cosas es vital para poder tener una necesaria intimidad.

¿Cómo diseñar un área de descanso en una habitación grande?

Si cuentas con una habitación grande puedes hacer auténticas maravillas en tu área de descanso. Para empezar, lógicamente te recomendamos que pongas un sillón. Puedes aprovechar uno que ya no uses o incluso uno heredado. Con una funda encajará perfectamente en el dormitorio y quedará fantástico. Si el sillón es reclinable mejor que mejor, ya que nos proporcionará un mayor relax y podremos estar mucho más cómodos.

Al contar con espacio hay varios elementos que podemos sumar a nuestro espacio íntimo. Por ejemplo, una estantería o una vitrina en la que podemos colocar una cadena musical, libros o manuales. En este mueble podemos tener todo aquello que nos gusta y que nos entretiene. No tenemos por qué limitarnos a una sola afición.

Por supuesto, vamos a necesitar luz, así que sugerimos una lámpara de pie, las cuales siempre son elegantes y encajan en prácticamente cualquier estilo de decoración. Se puede comprar una con un sistema de regulación de intensidad de la luz. De este modo, cuando se quiera leer se puede poner una luz más fuerte mientras que si se desea escuchar música, se puede poner la luz mucho más suave.

También puede contar este lugar de relax con una pequeña mesa auxiliar que permita tomar un café en ese sillón y apoyar la taza cómodamente o incluso llevar a cabo actividades que necesitan de un apoyo para poder hacerlas más cómodamente, como es el caso de escribir en un ordenador portátil.

¿Cómo diseñar un área de descanso en una habitación pequeña?

Si tu habitación es muy pequeña no tienes por qué renunciar a tu área de descanso. Puedes reducirla a un sillón cómodo, incluso uno que no se pueda recostar para que ocupe menos área. Y en lugar de contar con una estantería o una vitrina puedes contentarte con un simple estante en la pared en el que colocar aquello más imprescindible. La mesa puede ser plegable y guardarla tras el sofá cuando no la estás usando. De esta manera, no ocupará ningún espacio de manera permanente.

Lo importante, es tener tu sitio para disfrutar de un relax que te has ganado y poder hacerlo a solas, sin que nadie te moleste y disfrutando de un plus de intimidad que todos necesitamos en algún momento del día.