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Cómo lavar las fundas de tus sofás

Cómo lavar las fundas de tus sofás

Mantener las fundas de los sofás bonitas y como nuevas es importante porque son la cara visible de este mueble. Saber cómo lavar las fundas de tus sofás bien, es básico para que se pueda tener una funda de sofá nueva y en buen estado y que además dure mucho tiempo.

Generalmente, solemos pecar de lavar las cosas a demasiada temperatura y a lavados más largos de lo aconsejable en la creencia de que así las cosas quedan mejor, pero lo cierto es que no tiene mucho sentido hacerlo ya que la ropa se estropea mucho más y puede quedar impecable con ciclos más cortos que, además, consumen menos agua y respetan más la ropa.

Si la funda tiene algún tipo de mancha complicada, como vino o chocolate, lo aconsejable es tratarla antes de meterla en la lavadora con algún producto adecuado para el tipo de tela de que esté hecho la funda ya sea aplicándolo en espuma o bien mezclándolo con agua para poner la tela a remojo antes del lavado.

Con las fundas de sofá se puede utilizar suavizante si nos gusta el olor que deja en la ropa, o la sensación de suavidad que transmite, pero hay que tener en cuenta que algunos perfumes pueden causar alergias en personas que son sensibles a sus componentes, algo que hay que tener en cuenta antes de usar este tipo de productos.

¿Qué nos dice la etiqueta?

El primer y más importante consejo es leer la etiqueta del fabricante en la cual suelen venir todas las instrucciones de lavado. Es fundamental leerla bien y seguir todas las indicaciones. Si se desconoce alguno de los símbolos solo hay que consultarlo en Internet.

En la etiqueta encontramos información sobre si se tiene que lavar a mano, a máquina o en seco, la temperatura máxima que soporta en la lavadora, si puede ir a la secadora y si acepta plancha y hasta qué temperatura.

El fabricante es el que mejor conoce las características de un producto y sus indicaciones garantizan que se le está dando a la funda el mejor de los cuidados, ayudando así a que se mantenga impecable y como nueva durante mucho más tiempo.

Es también importante que si la funda se lava en lavadora se utilice un detergente adecuado, evitando productos antimanchas muy agresivos que podrían dañar los colores y hacer que la funda pierda su bonito aspecto. Si se tienen dudas sobre si un producto es apto para la funda debe de probarse primero en una zona pequeña y que no quede a la vista.

La comodidad, prima ante todo

Personalmente, creemos que una funda de sofá tiene que ser algo que facilite la vida y no que la complique. Por eso, recomendamos que antes de comprar una funda que nos guste se miren las instrucciones de lavado y se eviten los productos que exigen limpieza en seco o lavado a mano.

Dadas las dimensiones de las fundas, el lavado a mano puede ser muy incómodo y la limpieza en seco sale cara, por eso, lo mejor es que las fundas puedan lavarse a máquina en el hogar y mejor todavía si pueden secarse en la secadora para ahorrar tiempo y evitar tener que colgarla en el interior si llueve.

Cada persona conoce el espacio del que dispone y también el tiempo que emplea en su colada, por eso cada uno valorará si el hecho de que una funda pueda secarse en secadora es algo fundamental. Pero lo que sí es importante es hacer balance antes de comprarla y hacerlo en consecuencia para que no haya luego sorpresas desagradables.

La secadora es también importante para las personas con alergia a los ácaros ya que está demostrado que el calor de sus programas de secado ayuda a eliminarlos totalmente. Dado que muchas fundas no se pueden lavar a temperaturas demasiado altas, poder ayudar con la secadora es importante para quienes necesiten unas fundas de sofá que no causen alergias y que puedan disfrutar sin estornudos.

¿Plancha? No siempre es necesaria

¿Sabías que muchas de las fundas de nuestra tienda no necesitan plancha? Al ser tejidos elásticos no tienen por qué pasar por la plancha, se ajustan al sofá, cogen la forma y quedan como nuevos al colocarse. Esto va a ahorrar mucho trabajo, sobre todo si en la casa hay niños o mascotas y las fundas se lavan con frecuencia. En estos casos recomendamos fijarse en las instrucciones y comprar aquellas fundas que no haya que planchar, lo que facilitará mucho las cosas para toda la familia.

Para que localizar la funda adecuada para cada familia sea más fácil, en nuestra Web se pueden leer las condiciones de lavado, secado y plancha de cada funda. Al pinchar sobre el producto se encuentra toda la información sobre el mismo, esta incluida.

Año nuevo, comedor salón nuevo

Año nuevo, comedor salón nuevo

Empieza un año nuevo y queremos renovar la casa, ¿por qué no empezar por el salón comedor? A fin de cuentas es la estancia en la que pasamos más tiempo por norma general y también en la que recibimos a nuestros invitados, por lo que es fundamental que tenga la mejor imagen.

Tener un comedor nuevo, o mejor dicho, como nuevo, no tiene por qué resultar caro. Solo hay que tener un poco de maña y buenas dosis de buen gusto y todo quedará perfecto. Ni siquiera hay que ser experto manitas, solo tener ganas de hacer las cosas y de ver el salón comedor tal y como se desea. Si se quiere, además de las sugerencias que se van a hacer se puede invertir un poco más de dinero y renovar las cortinas y las alfombras y el cambio sería ya totalmente radical.

Reparar tus sillas, una tarea muy sencilla

¿Tu mesa y sillas de comedor se ven algo viejas y anticuadas? Si lo único que se ve mal es la tapicería porque se ha quedado antigua, te sugerimos una solución muy sencilla: solo tienes que comprar fundas en nuestra tienda adaptadas a tu modelo de silla y verás que cambio vas a notar. Las fundas para sillas las puedes colocar fácilmente, en cuestión de minutos, por lo que renovar tu comedor será visto y no visto.

Pero si el problema es que la madera tiene algunos arañazos y no se ve bonita o que las sillas no se sienten estables te invitamos a que te atrevas a darle un cambio más intenso a tu conjunto de mesa y sillas. Por ejemplo, encolar las sillas es una tarea muy sencilla, solo necesitas cola de carpintero y aplicarla en las piezas que están sueltas. Las sillas se verán muy estables y firmes tan pronto como seque el trabajo.

Reparar la madera te costará un poco más de tiempo y necesitará un poco más de maña, pero la moda juega a tu favor ya que se llevan las maderas oscuras, lo que facilita ocultar cualquier pequeño defecto como manchas. Si tu mesa no ha sido rebarnizada nunca solo tienes que pasar una lija suave para arrastrar la capa superficial de barniz y, tras limpiar bien todo el polvillo, aplicar una nueva capa de barniz oscuro para darle un toque más actual. Si ya se había barnizado en más ocasiones tal vez necesites usar un decapante para retirar las capas de barniz antiguas.

Antes de barnizar puedes aplicar masilla especial para madera para tapar algún arañazo profundo o algún golpe que pueda tener la madera. Haz lo mismo con las sillas y, tras colocarles las fundas, tendrás un conjunto totalmente nuevo.

Tu sofá puede cambiar según tu estado de ánimo

Y ahora que tienes tu comedor totalmente reparado y renovado toca cambiar tu sofá. Esto es muy fácil, ya que cambiar el sofá solo depende de escoger la funda que te guste y que haga juego con el resto de textiles de tu salón comedor.

Las fundas de sofá son baratas, fáciles de poner y de quitar, lavables en lavadora en la mayor parte de los casos y hay tantos colores que puedes comprar más de una y variar tu sofá según tu estado de ánimo o incluso según la estación de año. Por ejemplo, puedes usar una funda más clara para el verano, dándole luminosidad a la habitación y una un poco más oscura en invierno. O puedes cambiarla para conseguir diferentes efectos en momentos puntuales.

Como las fundas pueden cubrir por completo el sofá no vas a necesitar realizar ninguna reparación a no ser que el sofá haya perdido firmeza. En este caso la reparación dependerá del tipo de sofá que se tenga. En el caso de sofás con cojines suele ser suficiente colocar una tabla debajo para evitar que se hundan, ya que los cojines garantizan que el sofá seguirá siendo cómodo y mullido.

Si el problema es con otro tipo de muebles, hay que buscar una solución adecuada para cada problema ya que la falta de firmeza puede deberse a que se hayan estropeado las gomas que lo soportan, a que se haya desencolado la madera o a que se haya estropeado la espuma que hace de soporte.

Los cojines y plaids harán que todo encaje

Ya tienes tu sofá con funda y tu mesa de comedor renovada ¿Qué queda ahora para que todo sea perfecto? Pues para darle el toque final a tu salón comedor solo necesitas cojines y plaids para que tu sofá se vea más bonito y para que todo termine de encajar, ya que los colores de estas mantas y cojines pueden ayudar a realizar las combinaciones de tonos necesarias para que todo quede a juego y se vea bonito.