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Cómo decorar un salón y que parezca como nuevo

Cómo decorar un salón y que parezca como nuevo

Nos encanta cambiar el aire de una habitación, sobre todo cuando se trata del salón. Queremos que todo parezca nuevo cuando renovamos la estancia, pero no siempre podemos permitirnos una redecoración completa.

Y tampoco la necesitamos, porque hay ciertos trucos que te ayudarán a que tu salón se vea totalmente diferente sin tener que hacer prácticamente obras más allá de la imprescindible mano de pintura y de algunos pequeños arreglos.

Adiós a las lámparas y hola a los LED

Cuando decíamos que no habría que hacer prácticamente obras no las descartábamos del todo porque este punto sí que podría precisar de un pequeño trabajo. Hablamos de dejar a un lado las lámparas clásicas y apostar por los LED.

La mejor manera de instalarnos es usando un falso techo para empotrarlos. Quedarán estupendamente y permitirán jugar con la iluminación en los puntos precisos del salón. Este juego será el que consiga que la habitación se vea distinta y que se puedan destacar las zonas que más nos gusten en la misma.

También está muy de moda colocar pequeñas luces led en aquellos lugares donde queramos dar un ambiente más acogedor y agradable como en este ejemplo que os dejamos a continuación:

Además, los LED tienen un consumo realmente bajo por lo que además de ser perfectos para decorar son muy adecuados para la economía del hogar.

Grandes alfombras para darle un aire diferente al suelo

Cuando un suelo se queda anticuado parece que fuera lo único que vemos cuando entramos en la habitación. Nos llama la atención y acaba estropeando cualquier decoración. Pero, ¿cómo podemos disimular esto sin hacer una importante obra? Pues con una alfombra de gran tamaño que cubra la mayor parte del suelo visible.

Se recomienda que estas alfombras tengan un tamaño que permita cubrir totalmente el ancho del sofá y que partiendo de debajo del mismo lleguen hasta el mueble de la tele. Si el salón tuviera un tamaño demasiado grande se puede jugar con la colocación de varias alfombras que además pueden ayudar a crear ambientes distintos.

Para las personas alérgicas existen alfombras de fibras vegetales o de bambú que no producen reacciones, o al menos no tantas ni tan fuertes como las convencionales, ya que no acumulan polvo, son muy fáciles de aspirar y pueden fregarse con agua y limpiador todos los días en caso de ser necesario.

Cambia tus cortinas por modernos estores o elimínalas por completo

Si quieres que tu salón tenga un aspecto muy moderno y actual las cortinas de toda la vida deben de ser sustituidas por unos modernos estores e incluso hoy en día se lleva no tapar la luz absolutamente con nada, sobre todo si las ventanas no son demasiado grandes. Como estas que te mostramos a continuación:

Hay muchos tipos de estores en el mercado, los enrollables son los más prácticos y los paquetto los más elegantes, pero también los más complicados para colgar y descolgar. Tienes también los estores noche y día, muy solicitados ya que los hay en prácticamente todos los colores y regulan la entrada de la luz, por lo que resultan muy cómodos.

Otra forma de cambiar la imagen de un salón, especialmente de uno en el que haya grandes ventanales, es sustituyendo las cortinas por paneles japoneses. Se trata de tiras anchas de tela sujetas a un suporte móvil que permite moverlas para cubrir por completo la ventana o para dejar que entre luz por alguna zona. Son muy modernos, permiten combinar distintos colores y le dan al salón un aspecto muy elegante y renovado.

Renueva tus sofás pero sin cambiar de muebles

Los sofás son los muebles que más se ven en un salón. Son también los que tienen más uso y, por tanto, los que envejecen más rápido. Pero un sofá de buena calidad puede mantener sus cualidades más allá de que la tela que lo recubra pueda estar pasada de moda, se pueda haber rozado con el uso o, simplemente, nos hayamos cansado del tono y queramos variar.

Las fundas para sofá permiten renovar totalmente este mueble sin tener que cambiarlo. Lo pueden cubrir parcialmente o por completo y cambian de manera radical su aspecto, consiguiendo que el sofá se vea totalmente nuevo y diferente. Por supuesto, esto repercute en la forma en la que se va a ver el salón.

Una vez que se cambia la funda del sofá y se escoge una con un tono que combine bien con el resto de los elementos escogidos para la decoración, también hay que cambiar los cojines para que hagan juego. Se puede poner la puntilla usando plaids o fulares para que el sofá se vea mucho más moderno y actual y tenga un aspecto más acogedor.

Cómo organizar una comunión en casa

Cómo organizar una comunión en casa

Las comuniones se están convirtiendo en muchos casos en celebraciones que casi parecen pequeñas bodas. Comidas en restaurantes a las que acuden una gran cantidad de familiares y menús de lujo que, en la mayoría de los casos, ni siquiera gustan a los niños.

Pero, en contra de todo, esto está volviendo a triunfar la tendencia de recuperar la comunión como una fiesta infantil por y para los niños, mucho más sencilla y tradicional. Por eso, muchas familias optan por celebrar una comunión en casa.

Este tipo de celebraciones tienen sus pros y sus contras. A su favor juega que es una celebración más económica y que se puede limitar el número de invitados por razones de espacio. En su contra, está el hecho de tener que llevar a cabo la fiesta en casa con todo el trabajo que esto causa.

Evidentemente, no es lo mismo celebrar una comunión en un piso que en una casa con jardín, pero en cualquier caso es posible adaptarse y llevar a cabo una fiesta divertida, en la que los niños lo pasarán en grande y que será tal y como ellos deseaban.

¿Cuántos niños puedo invitar?

La cantidad de niños a invitar tiene que limitarse al espacio. Si se tiene una casa con un jardín amplio, el niño podrá invitar a más amigos, pero si se va a celebrar en un piso hay que tener mucho cuidado con no pasarse con el número de invitados.

Lo mejor es hacer un cálculo y, una vez decidido cuál es el tope, organizar la lista de invitados. Algunas familias optan por que la comunión sea un acontecimiento puramente familiar, sobre todo cuando hay muchos primos de la misma edad.

Es una buena ocasión para que el niño comience a dar sus opiniones al respecto y entienda que hay que elegir y que no puede invitar a toda su clase, seleccionando a aquellos niños con los que tiene una relación más estrecha.

¿Qué sucede con los mayores?

Si se realiza una fiesta en una casa con jardín y un gran espacio se puede invitar a los familiares más cercanos a comer. Si no hay un número grande de invitados se puede recurrir a platos fríos que se hayan podido dejar preparados del día anterior o que resulten fáciles de calentar.

Si al final el número de invitados es grande se puede recurrir a los servicios de un catering para que sirva la comida y así no tener que cocinar para tanta gente, algo complicado en un día en el que hay que ir con el niño a la iglesia y se tienen tantas obligaciones.

Una buena solución cuando la fiesta se lleva a cabo en un piso con poco espacio es celebrar una comida con los abuelos del niño e invitar a los niños a una merienda más tarde. Así, nadie se sentirá excluido y todos podrán disfrutar del día de la comunión de una forma organizada.

Además, para los niños es mucho más agradable una merienda informal con picoteo que una comida en la que tengan que sentarse a la mesa y mostrar sus modales. Agradecerán una fiesta más informal a la que no tendrán tampoco que acudir arreglados, sino que podrán estar cómodos y a su aire.

¿Cómo protejo mi hogar para evitar disgustos?

Para empezar, deja claro en qué zonas se puede jugar y en cuáles no. Los niños que están en edad de comunión ya tienen capacidad para entender bien que pueda haber áreas de la casa a las que no deben de ir.

Si la fiesta se hace en el salón comedor protege la mesa de comedor con un mantel de hule grueso para evitar que la madera pueda sufrir arañazos. Si quieres, puedes poner sobre el hule un mantel de tela pero lo cierto es que hoy hay modelos preciosos que quedarán muy bien en una fiesta infantil y que además podrás limpiar con solo pasar un paño.

Y, por supuesto, debes proteger el sofá. Para eso, debes utilizar una funda integral que lo cubra por completo y que garantice que no se va a manchar con los zapatos de los niños o con la comida que, seguro, llevarán al sofá aunque se les diga que no lo hagan.

Si normalmente ya usas una funda en el sofá pero esta es muy clara, puedes cambiarla por otra más sufrida para evitar que se ensucie demasiado. Si escoges un color bonito y moderno contarás luego con dos opciones para variar el aspecto de tu sala de estar.

También puedes usar fundas para sillas para proteger las sillas del comedor, consiguiendo así que todo esté bajo control y que aunque los niños jueguen y disfruten sin tener cuidado con las cosas, nada se pueda dañar.