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Cada hogar es diferente. No es lo mismo una casa situada en el campo que un piso en la ciudad. Unos hogares acumulan más polvo sin haber gente en ellos y en otros parece que no pasara prácticamente el tiempo. Por eso, las precauciones a tomar cuando nos vamos de vacaciones son totalmente diferentes en una vivienda o en otra si no sabemos qué hacer con las fundas de sofá si te vas de vacaciones.

También influyen las costumbres o gustos de cada persona. Hay quién se siente más seguro con todo cerrado a cal y a canto y hay quien prefiere dejar alguna ventana abierta o entreabierta para que corra aire y no haya olor a cerrado. En este último caso es más fácil que se pueda colar polvo de la calle.

Hay quién deja su lugar de vacaciones y vuelve a casa con un par de días de antelación para limpiar y tener su hogar justo como quiere y quienes aprovechan hasta el último minuto y llegan a casa la víspera de entrar a trabajar, a poder ser por la noche. Cuanto más se apure el tiempo más importante será facilitar las cosas para que al llegar todo esté perfecto en cuestión de minutos.

Todos estos factores hay que tenerlos en cuenta para decidir qué hacer con las fundas del sofá, pero también es decisivo el tiempo que se va a estar fuera, ya que no es lo mismo irse unos días que marcharse a una segunda vivienda durante varios meses. Estos son nuestros consejos para ambos casos.

¿Te vas durante mucho tiempo?

Algunas personas se van de vacaciones durante varios meses ya que tienen una segunda residencia cercana en la que pasan su tiempo de verano y desde la que pueden acudir al trabajo. O bien ya están jubilados y no necesitan preocuparse por esto. Si es así y quieres proteger tu sofá porque tu hogar tiene tendencia a acumular polvo puedes retirar la funda, lavarla y guardarla junto al resto de tus textiles.

El sofá puedes protegerlo con una funda antigua. Al llegar a casa solo tendrás que retirarla y tirarla. Tu sofá estará impecable y solo tendrás que colocar la funda limpia y fresca sobre él para sentir que estás en tu casa, pero tal y como te gusta que tu casa esté.

Los muebles de madera puedes optar por protegerlos o no, ya que limpiarlos es muy fácil, solo hay que pasar un paño. Pero el polvo en el sofá puede quedar metido entre las fibras e incluso tras pasar la aspiradora se seguirá notando un tiempo. Esto es incómodo para todo el mundo, ya que a nadie le gusta sentarse y notar como levanta polvo del sofá, pero para los alérgicos y los asmáticos es algo más que una molestia.

Si en tu hogar hay humedad debes de evitar fundas cuyo material sea equivalente a plástico, pueden hacer que el sofá acabe humedeciéndose y creando moho. Aunque se puede limpiar, será todo un problema, desde luego peor que el polvo del que se quería proteger y que además es fácil de evitar cubriendo el sofá con una sábana de algodón vieja que hará la misma función pero evitaría la condensación, que es la culpable de que se cree esa humedad entre la funda de plástico y el sofá.

En lugar de tirarla, solo tendrás que lavarla y guardarla para las próximas vacaciones. Tu sofá no tendrá polvo, se verá perfectamente limpio y listo para ser utilizado. Si a mayores colocas la funda limpia sobre él, no tendrás ningún pero que ponerle y no te parecerá que lleva semanas sin uso.

¿Te vas por poco tiempo?

Si tu ausencia no va a ser prolongada la misma funda del sofá será la mejor protección para el polvo o para cualquier problema que pudiera surgir en tu ausencia. Normalmente, en pocos días no tiene por qué haber problemas ni tiene por que acumularse demasiado polvo, pero en algunas casas, sobre todo si se dejan las ventanas algo abiertas, puede entrar suciedad de la calle o de la carretera.

Al llegar, puedes retirarla fácilmente para lavarla y que quede limpia y fresca si es necesario. Quitarla y ponerla es tan fácil que no te dará ninguna pereza hacerlo y así podrás disfrutar de la sensación de que tu sofá está de estreno.

Incluso puedes tener dos fundas diferentes y, de este modo, tener una disponible cuando la otra esté lavándose. Al jugar con dos tonos también tendrás la sensación de variar de vez en cuando, algo que para muchas personas es muy importante en la decoración de la casa ya que siempre sienten la necesidad de innovar y realizar pequeños cambios para que su hogar no deje de evolucionar con ellos.