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Devuelve a tu comedor la juventud con poca inversión

Devuelve a tu comedor la juventud con poca inversión

Los comedores son tal vez la estancia de la casa que menos nos preocupamos de renovar, especialmente si no la usamos a diario. Por eso no es raro ver que en una vivienda moderna hay un comedor muy clásico que es, a todas luces, herencia de algún familiar.

Uno de los problemas de estos comedores es que son de madera de muy buena calidad y tienen un alto valor, pero que hoy nadie va a pagar por ellos. Entonces, da pena tirar el comedor de caoba o de otra madera noble y acaba en casa aunque no vaya acorde con el resto de la decoración. Si además se miran los precios de los comedores grandes, con mesas que se despliegan, el antiguo comedor de madera noble acaba pareciéndonos mucho más bonito.

Pero, ¿has pensado en que ya que no lo vas a tirar puedes al menos restaurarlo y hacer que se vea mucho más moderno y bonito? Te damos algunas ideas que te van a encantar para devolverle la juventud a tu comedor por muy poco dinero.

Rejuvenece la mesa de comedor

La mesa de comedor es quizás lo que más trabajo puede dar. A veces, la madera es buena pero el paso del tiempo ha hecho que esté dañada en algunas zonas o tenga arañazos profundos. Si es así, es el momento de lijarla y darle una reparación básica con masilla para madera que cubra todos los desperfectos.

Lijar la mesa da un poco de trabajo, pero no es demasiado complicado y los resultados finales van a ser espectaculares. Porque una vez que se le haya retirado el barniz, podrás tomar diferentes decisiones respecto al mueble:

  • Barnizarlo de nuevo una vez reparado para que mantenga su aspecto anterior.
  • Cambiar el tono del barniz para oscurecerlo más o para darle una pátina envejecida
  • La solución más radical y la que más nos gusta es la de pintar la mesa. Muchas personas no quieren ni oír hablar de pintar madera de calidad, pero ¿de verdad vamos a tener en casa algo que no nos guste solo porque hay quién cree que no deberíamos de pintarlo?

Los colores modernos como los azules verdosos o incluso los blancos envejecidos son perfectos para este tipo de mueble, que quedará mucho más bonito y que además estará a juego con el resto de la decoración del hogar.

Rejuvenecer las sillas

Las sillas también acusan el paso del tiempo, sobre todo en sus tapizados, pero también en los encolados. Encolar una silla no es nada complicado, solo requiere tiempo y una pequeña dosis de maña. También es posible reparar la madera tal y como hemos hecho en el punto anterior, sobre todo si se ha optado por pintar la mesa, ya que las sillas deberán de ir en el mismo tono.

Una vez que la madera está restaurada llega el momento de hacer algo con las zonas tapizadas. Lo más fácil es ocuparse mediante fundas para sillas, que pueden ser solo para el asiento o pueden ser fundas para silla con respaldo. En nuestra tienda online hay muchos modelos que quedarán estupendamente tanto si conservas el tono de la madera como si optas por darle color. Podrás combinarlo con los colores de la madera o con el resto de tonos de la habitación.

fundas-sillas

En aquellos casos en los que la madera del mueble no necesita ser restaurada y no vamos a hacer ningún tipo de cambio, poner las fundas a la silla es todo lo que vamos a necesitar para rejuvenecer el comedor, dejándolo con la mejor apariencia por tan poco dinero que te parecerá mentira que un cambio tan nimio nos ofrezca tan buenos resultados.

Otros cambios en el comedores

Terminar de cambiar la imagen del comedor pasa por cambiar también otros complementos, como son las alfombras o las cortinas. Una alfombra moderna con cortinas a juego quedará siempre muy bien y dará un aire mucho más actual a esta estancia. Incluso si dejas la mesa y las sillas en tono de madera clásica, puedes darle mucha luz a la habitación con una alfombra moderna a juego con el resto de textiles, incluidas las fundas.

Si la madera es oscura, el color de las paredes debe de ser claro para ofrecer un contraste, tenlo en cuenta cuando vayas a pintar y escoge colores como el blanco, el gris perla o la gama de beiges y cremas. Esto es especialmente importante si el comedor no es muy luminoso como sucede en algunos pisos de los años setenta, cuando el comedor solía estar situado en una habitación italiana, concretamente en la zona que carecía de luz exterior.

Trata de que la lámpara coincida justo en medio de la mesa, para que de luz de manera uniforme a todas las personas que se sienten a comer.