Seleccionar página
Cómo medir un sillón reclinable para comprar la funda

Cómo medir un sillón reclinable para comprar la funda

Comprar fundas para sillones relax nos puede parecer muy complicado pero realmente es bastante más sencillo de lo que parece. Solo necesitas unos minutos para saber cómo medir un sillón reclinable. A partir de ahí, el tiempo que te pueda llevar decidirte entre todos nuestros modelos, algo que ya sabemos que es un poco más complicado porque seguro que son muchos los que te encajarían perfectamente en la habitación en la que está el sillón.

Te explicamos paso a paso todo lo que tienes que hacer para acertar siempre con tu compra y para conocer a fondo las medida de tu sofá, incluso las que a priori no te van a hacer falta.

¿Qué tipo de sillón tienes?

Existen diferentes tipos de sillones reclinables o de relax: lisos, con orejeras, con formas redondeadas, acabados rectos… pero a la hora de comprar una funda solo tienes que tener en cuenta la forma del reposapiés. Si se trata de un sillón con pies juntos o si tiene un apoyo independiente más pequeño.

Todo lo demás no tiene importancia, ya que las fundas son de tejido elástico que se adapta muy bien a las formas del mueble. Gracias a esto, no importa si tiene orejeras o respaldo recto, quedará igualmente perfecta y sentará igual de bien. Esto evita muchos quebraderos de cabeza y facilita mucho el escoger la funda que se necesita para que el sillón vuelva a verse como el primer día.

Medias paso a paso

Paso 1. Coloca el sillón en la postura correcta

Necesitas conocer la altura del sillón y para eso es importante que lo coloques totalmente derecho. Siéntate y échalo hacia delante de modo que no esté reclinado en absoluto. Tras esto, te levantas y mides desde el borde del respaldo hasta el suelo. Con esto, sabrás la altura del sillón, uno de los datos que tendrás que tener en cuenta al escoger la funda.

A continuación, mide el sillón de brazo a brazo. Debes de incluir los dos brazos completos, por lo que comienzas a medir en el borde exterior de uno y acabas en el borde exterior del contrario. Esto te dará la medida del ancho. La medida del ancho es la más utilizada. En la mayoría de las fundas que se compran ya confeccionadas es la única que se tiene en cuenta, ya que el alto varía muy poco y siendo las fundas ligeramente elásticas siempre encajan perfectamente. De todas maneras, una vez que medimos el sofá siempre se debe de hacer completamente por lo que puedan solicitarnos al comprar.

Paso 2. Ahora vamos a reclinar el sillón

Tras tener las medidas de ancho y de alto necesitamos conocer el largo del sillón y para eso hay que reclinarlo. Esta medida no es siempre fundamental, ya que normalmente solo la piden para las fundas a medida, pero siempre es bueno conocerla porque podría figurar en alguna marca o podrías necesitarla en el futuro. En cualquier caso, anota las medidas en una libreta y guárdalas para no tener que hacer todo esto cada vez que quieras cambiar de funda.

Vuelve a sentarte en el sillón y reclínalo en la posición en la que el sillón quede más acostado. Baja con cuidado para que el sillón no se levante. Y tras esta pequeña tarea, podrás medir el sillón desde el borde del respaldo hasta el final del reposapiés para saber cuánto mide de largo.

Por cierto, si tienes la suerte de tener un sillón automático podrás hacer todo esto muy fácilmente, solo tendrás que pulsar el botón para que se recline sin necesidad de sentarte.

Paso 3. Ahora escogemos la funda

Ya sabemos qué tipo de sofá tenemos y también su tamaño. Ahora, solo nos queda buscar la funda que más nos guste entre todas las que se ofertan en nuestra tienda online. Recomendamos tener dos, así mientras una se lava, siempre habrá otra disponible y no se quedará nunca desprotegido.

Puedes escoger entre diferentes tipos de tela y también entre los distintos colores para poder realizar las combinaciones que más te gusten, ya sea cambiando de tono con la nueva temporada ya sea variando según te vaya apeteciendo a lo largo del año, siempre en combinación con el resto de colores que haya en la habitación.

Una vez escogida solo tendrás que hacer tu pedido y en pocos días estarás disfrutando de tu funda en casa, tan rápido y tan fácilmente que ni te parecerá que has ido de compras. Y siempre con la garantía de que si cuando llegue a casa no es lo que tú esperabas, podrás cambiarlo sin problemas o incluso devolverlo y recuperar tu dinero. Todo de una forma tan fácil y cómoda como ha sido el comprarlo, pues tan solo tendrás que enviarlo de vuelta siguiendo las instrucciones que puedes encontrar en la Web.